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Cascada del Molí del Salt de Salgueda (Vidrà)


Aproximación:
Salida a 2/4 de 8 de Vic. Vamos en dirección Sant Quirze de Besora por la C-17. A sufrir de aquí en desviamos por la BV-5227 hasta Vidrà. Total: 37 kms. 

Vidrà es un municipio de poco más de 34 Km2, situado en 982 m. de altura, formado por el núcleo de Vidrà, la Cruz del Espino y el vecindario de Ciuret, y diferentes casas de campo. Al norte de la comarca de Osona, a la que pertenece desde 1989. 

Rodeada por las montañas del pre-Pirineo, al norte (Sierra de Milany y Santa Magdalena) y por la Cordillera Transversal al sureste (con Cumbres de Puigsacalm , Puig Curull, Puig Toselli, Puig de los Lobos y Puig de las Águilas).

El paisaje es impresionante. Son destacables los hayedos, robledales y prados montantes, así como las diversas fuentes, saltos de agua y árboles monumentales que son lugares dignos de visitar y contribuyen a dar al entorno más encanto e interés. Tiene una red de carreteras rurales y caminos que superan los 60 Km, muy adecuadas para la práctica del excursionismo y de la bicicleta de montaña. 
Los paisajes de Vidrá se pueden disfrutar en cualquier estación del año. El bosque predominante, el hayedo, permite que sus colores varíen, según el tiempo y que, por tanto, cada época tenga un encanto diferente. 

Vidrà es un pueblo del Bisaura, vivo y acogedor, acostumbrado de años a integrar al visitante en su vida cotidiana. Su enclave geográfico, en la provincia de Girona y su microclima le confieren un tipismo especial y cautivador. 

La etapa medieval de Vidrà es la más interesante y conocida de su historia. Hacia el 960, el término estaba estructurado en 8 villas rurales: la Salgueda, Palou, Cabagès, Covilplana, Ciuret, Covildases, Bosquerons y casa de Arig con las Llanuras. 

El casco antiguo se estructura en torno a la iglesia de Sant Hilari de Vidrà (consagrada en 960, aunque del primitivo edificio sólo queda la pared sur), en frente de la cual está el pequeño cementerio. 
Itinerario:
Hoy el día también se presenta muy tapado por nubes. Empezamos la ruta en 2/4 de 9 con tiempo muy inseguro, pero de momento no llueve. La salida y llegada es en la plaza del pueblo de Vidrà. 

Seguimos la crta. que atraviesa el pueblo ya medio camino del vecindario de la Cruz del Espino, pasando por delante de la masía del Caballero de Vidrà, bajamos por el camino de la derecha que nos llevará al fondo del valle dirección al Puente de Salgueda. Hay un cartel indicativo.



Después de pasar por el lado de una depuradora de aguas, dejamos el camino principal y tomamos el sendero de la izquierda (cartel indicativo) que baja hacia el valle del río Ges medio de bojes y hayas. Al llegar junto a una torre de alta tensión, bajamos por el camino de la derecha que nos lleva al puente de Salgueda. 

Este puente románico para peatones es de una sola arcada y de gran belleza. El paisaje que la rodea es salvaje; la vegetación invade el arroyo y medio tapa el puente. Si nos alejamos un poco por la orilla derecha, tendremos una inmejorable imagen del puente.

Puente de Salgueda
Por nuestra izquierda se ha juntado el sendero PR C-47, procedente de Vidrà. Pasamos el puente y seguimos el sendero a la derecha que baja hasta las ruinas del molino y el salto. Los últimos metros de bajada repentina han sido arreglados recientemente. 

Con mucha precaución, ya que el suelo es muy resbaladizo, nos acercamos a la cascada del Molí del Salt de Salgueda. 

Es uno de los saltos más importantes del río Ges. 
Sus 20 metros de altura hizo que se aprovechara las antiguas ruinas nos lo demuestran, para hacer funcionar un molino, de ahí deriva su nombre. 
Es también uno de los tramos más bonitos de todo el río. Lugar solitario y de salvaje belleza

Cascada del Molí del Salt de Salgueda
El tiempo empeora y comienza a llover con bastante intensidad. Hacemos rápidamente las fotos de rigor y decidimos recortar la ruta que teníamos prevista hacer. Inicialmente era de 10 kms.

Equipados para la lluvia
Dejamos las señales del PR. Cruzamos el río por unas pasarelas y seguimos un camino en fuerte pendiente por medio del hayedo hasta desembocar en una pista forestal con un cartel indicador.

Camino de regreso en Vidrà
Nosotros seguimos esta pista hacia la derecha y que pasando otra vez por la depuradora, en poco más de media hora llegamos al desvío inicial por donde hemos pasado en el camino de ida. 

Pasamos por delante de la masía del Caballero de Vidrà. Esta casa se levantó en 1787. En dirigió la construcción un maestro de obra francés. Casa señorial sobria, con detalles decorativos como los dinteles, con tres pisos y porche en la planta. De estilo barroco con una galería y añadidos posteriores.

El Caballero de Vidrà
Hacemos los últimos metros a toda prisa y finalmet llegamos al coche. 
El tiempo que ha hecho hoy ya era de esperar. Por suerte el recorrido ha sido bastante corto. 

Llegamos a Vidrà a ¼ 11 ya las 11 h. ya estamos en Vic 

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